112º JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO
Incluso uno solo de estos pequeños nos llama, en nuestra vida personal, a abrir los ojos y el corazón para escuchar en profundidad su historia, sus miedos y sus sueños, superando esa indiferencia que reduce al ser humano a un dato estadístico que no nos afecta directamente...
Incluso uno solo de estos pequeños nos llama, en la vida eclesial, a convertir la hospitalidad de un concepto abstracto en una práctica pastoral constante. No podemos limitarnos a delegar esta tarea a instituciones o asociaciones dotadas de un carisma específico: ante los rostros concretos que nos interpelan en el día a día, toda la comunidad cristiana está llamada a sentirlos como a sus propios hijos y a acercarse a la historia concreta de cada uno...
Incluso uno solo de estos pequeños, en el marco de las distintas religiones, nos recuerda que la vulnerabilidad de los más pequeños no conoce fronteras confesionales y nos une en una responsabilidad humanitaria y espiritual compartida. Se convierte en un terreno fértil para un diálogo interreligioso concreto, en el que los creyentes, inspirándose en el propio sentido de la trascendencia, cooperen en la creación de redes de protección...
Incluso uno solo de estos pequeños, en el contexto de las instituciones civiles, nos insta a reafirmar el principio del interés superior del menor. Las instituciones públicas y privadas están obligadas a situar en el centro la protección y la dignidad de cada niño y adolescente. Esto implica la adopción de instrumentos jurídicos eficaces de protección, promoviendo la reunificación familiar y evitando los traumas de la separación...
- Cfr. Mensaje del Papa León XIV para esta Jornada -