San Federico de Utrech
Fue nombrado obispo de Utrecht, Holanda por el emperador Luis el Bonachón, hijo de Carlomagno. Se piensa que mientras estaba rezando en su catedral, Federico fue asesinado por orden de la emperatriz Judith, esposa de Luis, disgustada porque el obispo le había reprochado sus derroches. Tuvo San Federico la caridad de perdonar a sus asesinos antes de morir y de alentarles a escapar para que no fueran apresados.