Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús
El Corazón de Jesús es un símbolo de su amor al ser humano y a Dios. Al mismo tiempo es una revelación del amor que Dios nos tiene. El Corazón de Jesús es manso y humilde. Es todo lo contrario de los hombres y las mujeres duras que van por la vida avasallando.
No hay en él voluntad de poder sino voluntad de amar y de servir. El Dios que nos revela el Corazón de Jesús no es el Dios Todopoderoso, que está en lo alto, sino el Dios compasivo y misericordioso, cercano a todos los que sufren. Por eso este Dios bueno revela su amor y su intimidad a la gente sencilla. En cambio los sabios y entendidos suelen ser personas presuntuosas que quieren dominar a los demás. Este tipo de personas no suelen admitir otros dioses por encima de ellos mismos. Ellos mismos se creen dioses o se imaginan un Dios a su imagen y semejanza, un Dios de poderosos, siempre triunfadores en la vida. Tan sólo en el Dios de Jesús, que tiene un corazón sensible al sufrimiento, podemos encontrar reposo para nuestras penas. No es un Dios que nos impone nuevas cargas, ya la vida nos impone suficientes, sino que es un Dios que toma nuestros fardos sobre sus hombros.
- Lorenzo Amigo, sm -