La Visitación de María a Isabel
La visitación es el encuentro de dos mujeres que necesitaban contarse su experiencia de encuentro con Dios. El les había cambiado la vida a las dos totalmente, había hecho por ellas mucho más de lo que podían esperar o soñar, necesitaban contarlo. Las buenas noticias no las podemos callar, se nos escapan entre gritos y risas. Y, al mismo tiempo, ¡cómo se nos contagia la alegría de los que comparten con nosotros, desde la intimidad, aquello que les hace felices!
Isabel es capaz de descubrir de dónde nace la alegría de María; no la llama feliz porque va a ser la Madre del Mesías, sino porque se ha fiado de lo que Dios le ha dicho a través del ángel.
Esta es la Buena Noticia: que está a nuestro alcance ser felices, basta con responder al amor de Dios con la tranquila seguridad con que se fían los niños.