Santa Vicenta María López y Vicuña

  • España

Santa Vicenta María nace en Cascante el día 22 de marzo de 1847, fundadora de las Hijas de María Inmaculada para el Servicio Doméstico como respuesta a las urgentes necesidades de las jóvenes, que de los pueblos llegaban a las grandes ciudades para servir. Esta congregación fue fundada en 1876.

Cuando Vicenta María contaba con 10 años marchó hacia Madrid, a casa de sus tías, donde empezó a conocer los problemas de la juventud. Toda su vida la dedico a crear y fundar casas de acogida a lo largo de toda la geografía española. Murió joven, a los 43 años, un 26 de diciembre de 1890, dejando tras de si un "olor de santidad", manifestado a través de toda una vida dedicada al servicio de las jóvenes. No tardaron en atribuírsele milagros por su intercesión.

Fue Beatificada el 19 de Febrero de 1950, por S.S. el Papa Pío XII, siendo la primera mujer navarra que llegaba al honor de los altares. Ello suponía, no solo un hito glorioso en la historia de Cascante, sino en toda Navarra.

Fue Canonizada el 25 de Mayo de 1975 por S.S. el Papa Pablo VI, acontecimiento que marcó la fecha en la que actualmente se celebra su fiesta en la localidad de Cascante.

Su obra se ha extendido por todos los países del mundo, manteniendo en la actualidad numerosas casas, además de la casa natal que tiene en Cascante, que cuenta con una Capilla dedicada a su culto y una casa museo que conserva parte de los utensilios, vestimentas y enseres que utilizo Santa Vicenta María a lo largo de toda su vida.

San Beda el Venerable

  • Inglaterra

San Beda el Venerable, el mejor representante del monaquismo inglés, nació en 673. Recibió, ya en vida, grandes elogios: Luminaria de la Iglesia, el Doctor de su siglo, el Venerable. León XIII lo declaró Doctor de la Iglesia.

Nos dejó datos precisos de su vida en su Historia de Inglaterra. "Nací en Wearmouth, junto al monasterio de San Pedro y San Pablo, en el que entré a los siete años bajo el abad Benito. Ordenado sacerdote a los 30 años.

Desde entonces he vivido siempre en el claustro, entre el estudio de las Escrituras, la observancia de la disciplina y la carga diaria de cantar en la iglesia. Toda mi delicia era aprender, enseñar y escribir".

Resulta atractiva la figura del monje inglés cuya alma se hallaba tan unida a Dios que en él, el estudio y la contemplación jamás tuvieron ocasión de entrar en conflicto. Por eso puede decirnos: «El trabajo me resulta siempre agradable». En semejante vida los acontecimientos exteriores significan poco. Digamos, pues, que contaba Beda once años cuando, el 683, fue confiado por Benito Biscop, abad de Wearmouth, al abad Ceolfrid que partía a fundar el monasterio de Jarrovv, Beda no abandonaría ya las orillas del Tyne hasta su muerte (735). Dentro de este marco fue donde produjo una obra cuya extensión y rigor maravillaron a sus contemporáneos, y que sigue siendo, para la posteridad, una obra de calidad.

Ora et labora, de su Padre San Benito: oración y trabajo, como dos ejes que completan y equilibran la vida. "Ni el rezo estorba al trabajo, ni el trabajo estorba al rezo". Es difícil comprender cómo pudo sobresalir tanto en ambas cosas: "Si consideras sus estudios y numerosos escritos, parece que nada dedicó a la oración. Si consideras su unión con Dios, su entrega a las alabanzas divinas, parece que no le quedaba tiempo para estudiar".

El monje ejemplar y virtuoso es pronto un consumado maestro y escritor universal. Escribe con maestría sobre todas las ciencias humanas y divinas. Destacan, aparte de su Historia, su Correspondencia, sus Homilías, sus tratados exegéticos, sobre la Virgen y los Santos Padres.

Es además un inspirado poeta. "Miel virgen destilaban sus labios". Y todo sazonado de elevaciones espirituales, de anhelos de santidad y de apostolado.

Beda sobresalió lo mismo en las disciplinas profanas que en las ciencias religiosas; se le considera como el padre de la historia de Inglaterra.

A falta de una originalidad, de la que con frecuencia carece, posee hasta el mas elevado nivel el cuidado por la exactitud y la conciencia profesional, que le califican como un verdadero sabio. Pero, ante todo, es un hombre de Dios. Encontró la dicha de su vida más en la intimidad con el Dios vivo que en los manuscritos que escudriñaba con amor. Murió pronunciando el Gloria Patri, era el 25 de mayo del año del Señor de 735.

Nuestra Señora del Salz

En la zona más elevada de un cantil yesífero, y a unos cuarenta metros sobre la carretera que une la Villa de Zuera (Zaragoza) con la población de La Paúl, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora del Salz.

Según la tradición la Virgen se apareció sobre un sauce a un caballero templario con un manto negro. Este caballero sería Hospitalario, ya que su uniforme era negro con una cruz blanca. (Esta tradición está sin datar, pero se supone que sería entre 1140 y 1150).

Con posterioridad los monjes cistercienses se asentaron en el Salz, posiblemente en 1152 y permanecieron allí hasta 1168. Desde el siglo XIII la Ermita del Salz pertenece a la Villa de Zuera por su compra a las Órdenes Militares.

La Virgen del Salz es una talla de madera policromada de finales del románico. Según la tradición bizantina, la Virgen se convierte en el trono viviente de Dios con el Niño sentado en su regazo, colocado frontalmente a los fieles. Su brazo derecho se presenta separado a modo de reposabrazos del trono, mientras que con el izquierdo sujeta al Niño, ambos están coronados. La Virgen lleva túnica roja y capa azul con adornos en amarillo que asemejan a la flor de Lis, de igual forma que es utilizada en la heráldica francesa.

A finales de la década de los 40 ocurrió un suceso que pudo tener nefastas consecuencias para la talla románica de la Virgen. Por ser imposible acceder al interior de la ermita, parece ser que por el estado de deterioro que presentaba con anterioridad a la restauración de 1953, la ceremonia de la eucaristía se celebraba en el exterior y, por efecto del calor, las velas se doblaron prendiendo el manto que llevaba la Virgen. La rápida intervención de un criado que tenían los santeros evitó que prendiera la talla. Hasta hace pocos años la Virgen se vestía con diversos mantos, que únicamente dejaban al descubierto el rostro de la Virgen y del Niño.

La talla fue restaurada en 1974 por los Hermanos Albareda con motivo del traslado de la Virgen a la Parroquia de Santa Engracia en Zaragoza, y posteriormente lo hizo en 1998 Felipe Cervera Vallespí. Para evitar su robo, la talla original se guarda durante todo el año en Zuera y se traslada hasta su ermita el día de la romería. Durante el resto del año se coloca en la ermita una réplica de la talla original realizada por José Luis Sancho Aurensanz en 1981.

La devoción a la Virgen del Salz ha perdurado desde su aparición sobre el sauce al caballero cristiano hasta nuestros días. Existen numerosos datos sobre la celebración de la romería ya en los siglos XVI y XVII. Cincuenta días después de la Pascua de Resurrección se celebra todos los años la romería. Los zufarienses llevan en procesión a la Virgen desde Zuera hasta la ermita haciendo un alto en una cruz que hay en el Barranco del Salado. La romería es un día de plegaria y alegría para los vecinos de Zuera. Hasta el comienzo de la subida a la ermita se lleva en procesión la réplica de la talla. A partir de este lugar se procesiona la talla original acompañada por el baile de los danzantes. El Dance se dejó de representar en 1915, siendo recuperado en la década de los cincuenta.

- D. Manuel Bernal: http://www.mbernal.net/patrimonio/ermita-del-salz -

Para nosotras, Hermanas de la Caridad de Santa Ana, Nª Sª del Salz y la Ermita donde se encuentra tienen una resonancia tan especial, que dan nombre a una de las Experiencias de nuestro Itinerario Formativo Carismático: la "Experiencia del Salz".

P. Juan Bonal, nuestro Fundador junto a M. María Ràfols, pasaba en este lugar largos periodos de tiempo, bajo la mirada de Nª Sª del Salz, preparando las “veredas” que le llevarían a evangelizar, a llevar la paz y a recaudar fondos para los enfermos del Hospital de Nª Sª de Gracia, a lo largo y ancho de España.

En este lugar y al amparo de Nª Sª del Salz, P. Juan Bonal falleció el 19 de agosto de 1829.

  • Comparte:

mayo 2026

Día 1 San José Obrero, fiesta del trabajador
Día 2 San Atanasio
Día 3 Santos Felipe y Santiago, Apóstoles
Día 4 San José María Rubio España
Día 5 San Ángel de Sicilia
Día 6 Santo Domingo Savio Italia
Día 7 San Estanislao de Cracovia
Día 8 Nuestra Señora de los Desamparados España
Día 9 San Gregorio Ostiense
Día 10 San Juan de Ávila España
Día 11 San Máyolo
Día 12 Santo Domingo de la Calzada España
Día 13 Nuestra Señora de Fátima
Día 14 San Matías
Día 15 San Isidro Labrador España
Día 16 San Simón Stock Inglaterra
Día 17 San Pascual Bailón
Día 18 Santa Rafaela Mª del Sagrado Corazón España
Día 19 San Pedro Morone - Celestino V Italia
Día 20 San Bernardino de Siena Italia
Día 21 San Cristóbal Magallanes México
Día 22 Santa Joaquina Vedruna España
Día 23 San Juan Bautista Rossi
Día 24 María Auxiliadora
Día 25 San Beda el Venerable Inglaterra
Día 25 Nuestra Señora del Salz
Día 25 Santa Vicenta María López y Vicuña España
Día 26 San Felipe Neri Italia
Día 27 San Agustín de Canterbury Inglaterra
Día 28 San Germán Francia
Día 28 Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote
Día 29 San Máximo Francia
Día 30 Fernando III el Santo España
Día 31 La Visitación de María a Isabel