San Timón
San Timón es un mártir cristiano del siglo I. Fue uno de los siete primeros diáconos ordenados por los apóstoles para atender al servicio de los pobres, que requería gran dedicación en los primeros decenios del cristianismo. Después de ocuparse un tiempo con san Esteban protodiácono al ministerio de los pobres, fue enviado a continuar su apostolado primero a Berea y luego a Corinto, donde su vida ejemplar dedicada a ayudar a los más necesitados y su predicación para difundir este espíritu, dio lugar a numerosas conversiones. Tanto los judíos como los griegos estaban celosos del auge que tomaba la nueva religión, por lo que se confabularon para detener a Timón y acabar con él. Haciendo, pues, un simulacro de juicio, lo condenaron a morir en la hoguera. Salió el santo milagrosamente ileso, y como estaban empeñados en deshacerse de él a cualquier precio, lo clavaron en una cruz. Mientras padecía el suplicio, daba gracias a Dios por haberle concedido la gracia de morir como su maestro