Balbina Meléndez Marco
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra,
porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos
y se las has revelado a la gente sencilla».
(Mt 11,25-26)
Nació en Odón (Teruel - España) el día 4 de febrero de 1925. Fueron dos Hermanas en la Congregación: Francisca y Sabina.
Comenzó el Postulantado el día 1 de diciembre de 1945. El día 15 de marzo de 1946 inició el Noviciado y pronunció los Primeros Votos el día 15 de marzo de 1948. Hizo su Profesión Perpetua el día 15 de marzo de 1953.
Formó parte de las siguientes Comunidades:
- Hospital “Nuestra Señora de la Esperanza”, Huesca (España).
- Seminario Menor Diocesano, Covadonga (Asturias - España).
- Seminario Diocesano, San Sebastián (Guipúzcoa – España).
- Centro Penitenciario, San Sebastián (Guipúzcoa – España).
- Residencia “Santa Ana”, Burbáguena (Teruel – España).
- Comunidad “Nuestra Señora del Pilar”, Barcelona (España).
Hna. Balbina fue una mujer sencilla a la que, por la bondad, agradecimiento y felicidad que siempre mostraba, seguro le fueron revelados todos los secretos del Evangelio, que creyó y contó a todo el que estuvo cerca de ella.
Fue Caridad hecha Hospitalidad en varios lugares, pero el que le apresó el corazón fue la prisión de San Sebastián, donde estuvo casi cuarenta años derrochando trabajo callado, confianza, bondad y haciendo de la cocina el espacio de libertad donde las personas que trabajaban con ella se sentían verdaderamente redimidos. El trabajo escondido, la cercanía, la fe en cada persona, el cariño sin distinciones, hicieron de ella una mujer tremendamente querida por todos y así se lo demostraron en numerosas ocasiones.
En los últimos meses de su vida se dejó cuidar con tremendo agradecimiento. Parece imposible expresar tanto sin palabras, probablemente un don más de la gente sencilla: provocar lo mejor de las personas de al lado, recibir sin pedir y dar sin querer, transmitir bondad con una sola mirada.
Hna. Balbina fue un regalo de Dios para la Congregación y en las distintas tareas que le fueron encomendadas donde acogió, acompañó, dio de comer y sirvió “con el mayor cuidado, con todo detalle, con todo amor”.
Damos gracias al Señor por la larga vida de Hna. Balbina; una vida entregada al Señor Jesús y, en Él, al servicio de sus Hermanas y hermanos, especialmente de los más pobres y necesitados, a ejemplo de nuestros Fundadores; una vida tejida de gestos de Caridad hecha Hospitalidad.
Fue llamada a la Casa del Padre el día 9 de julio de 2017 en la Comunidad “Nuestra Señora del Pilar”, en Barcelona (España), a los 92 años de edad y 71 de Vida Religiosa.
¡DESCANSE EN PAZ!