Concepción Lazcorreta Domínguez

Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
(Salmo 41).

Nació en Coripe (Sevilla - España) el día 30 de agosto de 1927. Fueron dos Hermanas en la Congregación Asunción y Concepción.

Comenzó el Postulantado el día 28 de febrero de 1947. El día 15 de junio de 1947 inició el Noviciado y pronunció los Primeros Votos el día 15 de junio de 1949. Hizo su Profesión Perpetua el día 15 de junio de 1954.

Formó parte de las siguientes Comunidades:

  • Colegio “La Inmaculada”, Alcañiz (Teruel – España).
  • Escuelas de San José, Zaragoza (España).
  • Escolanía, Vilafranca del Penedès (Barcelona – España).
  • Colegio “Santa Ana”, Huesca (España). En dos ocasiones.
  • Maternidad, Huesca (España).
  • Sanatorio Psiquiátrico “Villa Blanca”, Vilaseca (Tarragona – España).
  • Mensajeros de la Paz, Fraga (Huesca – España).
  • Residencia “Betania”, Vilafranca del Penedès (Barcelona – España).

Hna. Concha, disponible y sensible a las necesidades de los demás, fue una mujer acogedora, de corazón grande. Tenía el don de gentes. Su corazón estaba lleno de los rostros y vidas de sus niños -y de sus familias-, que la quisieron y acompañaron hasta el final.

Trabajadora incansable. Siempre sin parar, una cosa detrás de otra. Entregada, sin ruido, vivió y sirvió calladamente. Y por ello también le fue regalado el don de la observación, del detalle, con las Hermanas, y con todas las personas con que se encontraba. En los días festivos siempre se le ocurría un gesto, un toque especial que significase la celebración y diera sabor y color a la fiesta.  Muy amante de las plantas, de la naturaleza. Cuando moría una Hermana siempre se presentaba con un ramito de flores a dar el pésame.

Al final de su vida, con toda su lucidez mental y memoria, supo aceptar, poco a poco, con gran docilidad y ternura, su ancianidad y limitación. Se le fue todo el genio y apareció solo la niña que tenía dentro. Con una sonrisa en los labios, a todas horas pedía perdón y daba gracias por todo. 

Hna. Concha fue un regalo de Dios para la Congregación y en las distintas tareas que le fueron encomendadas donde acogió, educó, acompañó, curó y sirvió “con el mayor cuidado, con todo detalle, con todo amor”. 

Damos gracias al Señor por la larga vida de Hna. Concha; una vida entregada al Señor Jesús y, en Él, al servicio de sus Hermanas y hermanos, especialmente de los más pobres y necesitados, a ejemplo de nuestros Fundadores; una vida tejida de gestos de Caridad hecha Hospitalidad.

Fue llamada a la Casa del Padre el día 8 de marzo de 2021 en la Residencia “Betania” de Vilafranca del Penedès (Barcelona - España), a los 93 años de edad y 73 de Vida Religiosa.

¡DESCANSE EN PAZ!

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