Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación (Iglesia)
En 2015, el papa Francisco instituía el 1 de septiembre como la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Era un año crucial en lo que al cuidado de la casa común se refiere, ya que solo unos meses antes se publicaba la Encíclica Laudato Si’. De hecho, la institución de la Jornada acogía la sugerencia hecha por el metropolita Ioannis de Pérgamo con ocasión de la presentación de dicha Encíclica, para suscitar en los fieles "una profunda conversión espiritual" en respuesta a la actual crisis ecológica.
La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que ya se celebraba en la Iglesia ortodoxa desde 1989, ofrece desde entonces a cada creyente y a las comunidades, “una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos”, tal y como dijo en 2015 el papa Francisco. Una oportunidad que se concreta, cada año, en todo el mundo, en iniciativas de promoción y animación, momentos de oración, reflexión y conversión, así como en pequeños cambios hacia estilos de vida más coherentes.