inicio
presentación
contacto
AGENDA
No te pierdas nada de lo que organizamos...
VIDEOS
"Fundación Juan Bonal" Videos...
PROYECTOS
"Fundación Juan Bonal" Proyectos...
RECURSOS
Todo lo que necesitas para descargar...
FORO
Participa online en el foro y comunícate...
NUESTRA MISIÓN EN IMÁGENES
Galería de fotografías, archivo gráfico...
COMUNIDADES
Nuestras comunidades, galería fotográficas...
ACTIVIDADES
Acciones en colegios, hospitales...
FUNDADORES
Cuando empezó todo, nuestra historia...
CONGREGACIÓN
Quiénes somos, dónde estamos trabajando...
CASAS DE ESPIRITUALIDAD
Las instalaciones, actividades...
BOLETÍN
Información puntual y en tu buzón de correo...
HOY ES
Celebramos cada día, el santoral completo...
CUMPLEAÑOS
Felicitamos a cada hna. en su día...
padrinos.org
HERMANAS DE LA CARIDAD DE SANTA ANA
Calle Madre Rafols, 13
50004 Zaragoza
976 43 54 22
caridadstana.gen@confer.es
  Estás en... hoy es el día de...
lunes, 18 de diciembre de 2017 
Próximamente...

San Daniel Comboni
FECHA     10/10/2018
PAÍS     Italia
Daniel Comboni nace en Limone sul Garda (Brescia, Italia) el 15 de marzo de 1831, en una familia de campesinos al servicio de un rico señor de la zona. Su padre Luigi y su madre Domenica se sienten muy unidos a Daniel, que es el cuarto de ocho hijos, muertos casi todos ellos en edad temprana. Ellos tres forman una familia unida, de fe profunda y rica de valores humanos, pero pobre de medios materiales. La pobreza de la familia empuja a Daniel a dejar el pueblo para ir a la escuela a Verona, en el Instituto fundado por el sacerdote don Nicola Mazza para jóvenes prometedores pero sin recursos.

Durante estos años pasados en Verona Daniel descubre su vocación sacerdotal, cursa los estudios de filosofía y teología y, sobre todo, se abre a la misión de Africa Central, atraído por el testimonio de los primeros misioneros del Instituto Mazza que vuelven del continente africano. En 1854, Daniel Comboni es ordenado sacerdote y tres años después parte para la misión de Africa junto a otros cinco misioneros del Istituto Mazza, con la bendición de su madre Domenica que llega a decir: «Vete, Daniel, y que el Señor te bendiga».

Después de cuatro meses de viaje, el grupo de misioneros del que forma parte Comboni llega a Jartum, la capital de Sudán. El impacto con la realidad Africana es muy fuerte. Daniel se da cuenta en seguida de las dificultades que la nueva misión comporta. Fatigas, clima insoportable, enfermedades, muerte de numerosos y jóvenes compañeros misioneros, pobreza de la gente abandonada a si misma, todo ello empuja a Comboni a ir hacia adelante y a no aflojar en la tarea que ha iniciado con tanto entusiasmo. Desde la misión de Santa Cruz escribe a sus padres: «Tendremos que fatigarnos, sudar, morir; pero al pensar que se suda y se muere por amor de Jesucristo y la salvación de las almas más abandonadas de este mundo, encuentro el consuelo necesario para no desistir en esta gran empresa».

Asistiendo a la muerte de un joven compañero misionero, Comboni no se desanima y se siente confirmado en la decisión de continuar su misión: «Africa o muerte!». Cuando regresa a Italia, el recuerdo de Africa y de sus gentes empujan a Comboni a preparar una nueva estrategia misionera. En 1864, recogido en oración sobre la tumba de San Pedro en Roma, Daniel tiene una fulgurante intuición que lo lleva a elaborar su famoso «Plan para la regeneración de Africa», un proyecto misionero que puede resumirse en la expresión «Salvar Africa por medio de Africa», fruto de su ilimitada confianza en las capacidades humanas y religiosas de los pueblos africanos.

En medio de muchas dificultades e incomprensiones, Daniel Comboni intuye que la sociedad europea y la Iglesia deben tomarse más en serio la misión de Africa Central. Para lograrlo se dedica con todas sus fuerzas a la animación misionera por toda Europa, pidiendo ayudas espirituales y materiales para la misión africana tanto a reyes, obispos y señores como a la gente sencilla y pobre. Y funda una revista misionera, la primera en Italia, como instrumento de animación misionera. Su inquebrantable confianza en el Señor y su amor a Africa llevan a Comboni a fundar en 1867 y en 1872 dos Institutos misioneros, masculino y femenino respectivamente; más tarde sus miembros se llamarán Misioneros Combonianos y Misioneras Combonianas.

Como teólogo del Obispo de Verona participa en el Concilio Vaticano I, consiguiendo que 70 obispos firmen una petición en favor de la evangelización de Africa Central (Postulatum pro Nigris Africæ Centralis). El 2 de julio de 1877, Comboni es nombrado Vicario Apostólico de Africa Central y consagrado Obispo un mes más tarde. Este nombramiento confirma que sus ideas y sus acciones, que muchos consideran arriesgadas e incluso ilusorias, son eficaces para el anuncio del Evangelio y la liberación del continente africano. Durante los años 1877-1878, Comboni sufre en el cuerpo y en el espíritu, junto con sus misioneros y misioneras, las consecuencias de una sequía sin precedentes en Sudán, que diezma la población local, agota al personal misionero y bloquea la actividad evangelizadora.

En 1880 Comboni vuelve a Africa por octava y última vez, para estar al lado de sus misioneros y misioneras, con el entusiasmo de siempre y decidido a continuar la lucha contra la esclavitud y a consolidar la actividad misionera. Un año más tarde, puesto a prueba por el cansancio, la muerte reciente de varios de sus colaboradores y la amargura causada por acusaciones infundadas, Comboni cae enfermo. El 10 de octubre de 1881, a los 50 años de edad, marcado por la cruz que nunca lo ha abandonado «como fiel y amada esposa», muere en Jartum, en medio de su gente, consciente de que su obra misionera no morirá. «Yo muero –exclama– pero mi obra, no morirá».

Comboni acertó. Su obra no ha muerto. Como todas las grandes realidades que « nacen al pie de la cruz », sigue viva gracias al don que de la propia vida han hecho y hacen tantos hombres y mujeres que han querido seguir a Comboni por el camino difícil y fascinante de la misión entre los pueblos más pobres en la fe y más abandonados de la solidaridad de los hombres. Muere en Jartum, Sudán, abatido por las fatigas y cruces, en la noche del 10 de octubre de 1881.
  OCTUBRE
  Día 1 Santa Teresa de Lisieux  
  Día 1 Día Mundial del Hábitat  
  Día 1 Día internacional de las personas mayores  
  Día 2 San Saturio  
  Día 3 San Francisco de Borja  
  Día 4 San Francisco de Asís  
  Día 5 San Froilán  
  Día 6 San Bruno  
  Día 7 JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE  
  Día 7 Nuestra Señora del Rosario  
  Día 8 Santas Tais y Pelagia  
  Día 9 San Dionisio  
  Día 10 San Daniel Comboni  
  Día 11 Soledad Torres Acosta  
  Día 12 Santa María del Pilar  
  Día 13 Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales  
  Día 13 Eduardo el Confesor  
  Día 14 San Calixto, papa y mártir  
  Día 15 Santa Teresa de Jesús  
  Día 16 Día Mundial de la alimentación  
  Día 16 Sta. Margarita María de Alacoque  
  Día 16 Aniversario de la Beatificación de M. Maria Ràfols  
  Día 17 Día Internacional para la erradicación de la pobreza  
  Día 17 San Ignacio de Antioquia  
  Día 18 San Lucas Evangelista  
  Día 19 San Pablo de la Cruz  
  Día 20 Santa Irene  
  Día 21 San Viator  
  Día 22 Santa María Salomé  
  Día 23 San Juan Capistrano  
  Día 24 San Antonio María Claret  
  Día 25 San Crispín  
  Día 26 San Evaristo  
  Día 27 San Florencio  
  Día 28 Simón y Judas, apóstoles  
  Día 29 San Narciso  
  Día 30 Santa Dorotea  
  Día 31 San Alonso Rodríguez  
 Este mes además...
2018 ~ octubre
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31
<<Anterior  --  Siguiente >>
Desarrollado por 3emultimedia ® 2011