inicio
presentación
contacto
AGENDA
No te pierdas nada de lo que organizamos...
VIDEOS
"Fundación Juan Bonal" Videos...
PROYECTOS
"Fundación Juan Bonal" Proyectos...
RECURSOS
Todo lo que necesitas para descargar...
FORO
Participa online en el foro y comunícate...
NUESTRA MISIÓN EN IMÁGENES
Galería de fotografías, archivo gráfico...
COMUNIDADES
Nuestras comunidades, galería fotográficas...
ACTIVIDADES
Acciones en colegios, hospitales...
FUNDADORES
Cuando empezó todo, nuestra historia...
CONGREGACIÓN
Quiénes somos, dónde estamos trabajando...
CASAS DE ESPIRITUALIDAD
Las instalaciones, actividades...
BOLETÍN
Información puntual y en tu buzón de correo...
HOY ES
Celebramos cada día, el santoral completo...
CUMPLEAÑOS
Felicitamos a cada hna. en su día...
padrinos.org
HERMANAS DE LA CARIDAD DE SANTA ANA
Calle Madre Rafols, 13
50004 Zaragoza
976 43 54 22
caridadstana.gen@confer.es
Política de privacidad
  Estás en... hoy es el día de...
miércoles, 19 de septiembre de 2018 
Próximamente...

Domingo 15 Tiempo ordinario – B (Marcos 6,7-13)
FECHA     15/07/2018
PAÍS     
NUEVA ETAPA
EVANGELIZADORA
El papa Francisco nos está llamando a una «nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría de Jesús». ¿En qué puede consistir? ¿Dónde puede estar su novedad? ¿Qué hemos de cambiar? ¿Cuál fue realmente la intención de Jesús al enviar a sus discípulos a prolongar su tarea evangelizadora?
El relato de Marcos deja claro que solo Jesús es la fuente, el inspirador y el modelo de la acción evangelizadora de sus seguidores. No harán nada en nombre propio. Son «enviados» de Jesús. No se predicarán a sí mismos: solo anunciarán su Evangelio. No tendrán otros intereses: solo se dedicarán a abrir caminos al reino de Dios.
La única manera de impulsar una «nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría de Jesús» es purificar e intensificar esta vinculación con Jesús. No habrá nueva evangelización si no hay nuevos evangelizadores, y no habrá nuevos evangelizadores si no hay un contacto más vivo, lúcido y apasionado con Jesús. Sin él haremos todo menos introducir su Espíritu en el mundo.
Al enviarlos, Jesús no deja a sus discípulos abandonados a sus fuerzas. Les da su «poder», que no es un poder para controlar, gobernar o dominar a los demás, sino su fuerza para «expulsar espíritus inmundos», liberando a las personas de lo que las esclaviza, oprime y deshumaniza.
Los discípulos saben muy bien qué les encarga Jesús. Nunca lo han visto gobernando a nadie. Siempre lo han conocido curando heridas, aliviando el sufrimiento, regenerando vidas, liberando de miedos, contagiando confianza en Dios. «Curar» y «liberar» son tareas prioritarias en la actuación de Jesús. Darían un rostro radicalmente diferente a nuestra evangelización.
Jesús los envía con lo necesario para caminar. Según Marcos, solo llevarán bastón, sandalias y una túnica. No necesitan de más para ser testigos de lo esencial. Jesús los quiere ver libres y sin ataduras; siempre disponibles, sin instalarse en el bienestar; confiando en la fuerza del Evangelio.
Sin recuperar este estilo evangélico no hay «nueva etapa evangelizadora». Lo importante no es poner en marcha nuevas actividades y estrategias, sino desprendernos de costumbres, estructuras y servidumbres que nos están impidiendo ser libres para contagiar lo esencial del Evangelio con verdad y sencillez.
En la Iglesia hemos perdido ese estilo itinerante que sugiere Jesús. Su caminar es lento y pesado. No sabemos acompañar a la humanidad. No tenemos agilidad para pasar de una cultura ya pasada a la cultura actual. Nos agarramos al poder que hemos tenido. Nos enredamos en intereses que no coinciden con el reino de Dios. Necesitamos conversión.
José Antonio Pagola
San Buenaventura
FECHA     15/07/2018
PAÍS     Italia
Juan Fidenza, de Bagnoregio, cerca de Viterbo, contaba veintidós años cuando, en 1243, recibía el sayal franciscano tomando el nombre de Buenaventura. Desde su adolescencia le había seducido el ideal del Pobre de Asís, cuyo historiador sería un día. Asimismo, se encontraría también un día al frente de la familia de Francisco (1257-1273) esforzándose por conciliar dentro de ella las exigencias de la vida evangélica con la indispensable organización de una Orden extendida por el mundo. No tardó Buenaventura en mostrarse como un espíritu de una hondura poco común. Como estudiante, y más tarde como profesor en la Universidad de París, intentó elaborar una síntesis del saber a la luz de Cristo. Su maestro fue San Agustín. Por consiguiente, dentro a un mismo tiempo de la escuela agustiniana y del espíritu de San Francisco, descubrió el Itinerario de la mente hacia Dios. A aquel que se adentre por esta senda, le aconseja que dé «menos importancia a la lengua que a la alegría interior; que mire menos a las palabras y a los libros que al don de Dios, es decir, al Espíritu Santo».
En 1273, Buenaventura fue nombrado cardenal obispo de Albano y, al año siguiente hubo de intervenir en el Concilio de Lyon, que intentaría reunir a las Iglesias griega y latina. Luego de haber trabajado en favor de esta efímera unión, murió en Lyon (1274). ¿Alguna vez advertiste que la mayoría de la gente rica y famosa tiende a casarse con otra gente rica y famosa? Se postulan un montón de razones, entre ellas que es más fácil para alguien ya famoso soportar las presiones de la vida de celebridad.
A menudo la razón real es sobreseída: la gente tiende a enamorarse de la gente con quien se asocia. Como Mark Twain humorísticamente lo expuso: «La familiaridad se reproduce.» Dado que la gente rica y famosa tiende a apuntarse con otra gente rica y famosa, es natural que sus vidas se entrelacen.
Lo mismo sucede con los santos. No sólo tienden a asociarse unos con otros, sino que también tienden a influenciarse entre sí. San Buenaventura conoció a dos de los más grandes santos del mundo: San Francisco de Asís y Santo Tomás de Aquino. De joven, San Francisco lo curó de una grave enfermedad. Luego, mientras estudiaba en la Universidad de París, se hizo amigo de Tomás de Aquino. Ambos recibieron al mismo tiempo su graduación como doctores en teología. Dado que sabemos que eran amigos, podemos suponer que ambos grandes santos compartirían y hablarían a menudo de su fe. Se hicieron amigos espirituales así como compañeros sociales.
Hablar de la fe con un amigo espiritual puede ser un gran consuelo. Nuestros amigos pueden reforzamos en momentos de prueba y animamos en tiempos de duda. Pueden dar brillantez a nuestras vidas y hacer que resulte más fácil de andar el camino hacia la madurez espiritual.
  JULIO
  Día 1 San Simeón El loco  
  Día 2 San Juan Francisco Regis  
  Día 3 Santo Tomás Apóstol  
  Día 4 Santa Isabel de Portugal  
  Día 5 San Antonio María Zaccaria  
  Día 6 San Isaías, Profeta  
  Día 7 San Fermín  
  Día 8 Santos Aquila y Priscila  
  Día 9 Sta. Verónic Giuliani  
  Día 10 San Cristóbal  
  Día 11 San Benito, patrón de Europa  
  Día 12 San Juan Gualberto  
  Día 13 San Silas  
  Día 13 San Enrique  
  Día 14 San Camilo de Lelis  
  Día 15 San Buenaventura  
  Día 15 Domingo 15 Tiempo ordinario – B (Marcos 6,7-13)  
  Día 16 Nuestra Señora del Carmen  
  Día 17 Santas Justa y Rufina  
  Día 18 San Federico de Utrech  
  Día 19 San Arsenio  
  Día 20 San Elías, Profeta  
  Día 21 San Daniel  
  Día 22 Sta María Magdalena  
  Día 22 Domingo 16 Tiempo ordinario – B (Marcos 6,30-34)  
  Día 23 Santa Brígida, patrona de Europa  
  Día 24 Santa Cristina  
  Día 25 Santiago Apóstol  
  Día 26 San Joaquin y Santa Ana  
  Día 27 San Pantaleón  
  Día 28 San Pedro Poveda  
  Día 29 Santa Marta  
  Día 29 Domingo 17 Tiempo ordinario – B (Juan 6,1-15)  
  Día 30 San Pedro Crisólogo  
  Día 31 San Ignacio de Loyola  
 Este mes además...
2018 ~ julio
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31
<<Anterior  --  Siguiente >>
Desarrollado por 3emultimedia ® 2011