inicio
presentación
contacto
AGENDA
No te pierdas nada de lo que organizamos...
VIDEOS
"Fundación Juan Bonal" Videos...
PROYECTOS
"Fundación Juan Bonal" Proyectos...
RECURSOS
Todo lo que necesitas para descargar...
FORO
Participa online en el foro y comunícate...
NUESTRA MISIÓN EN IMÁGENES
Galería de fotografías, archivo gráfico...
COMUNIDADES
Nuestras comunidades, galería fotográficas...
ACTIVIDADES
Acciones en colegios, hospitales...
FUNDADORES
Cuando empezó todo, nuestra historia...
CONGREGACIÓN
Quiénes somos, dónde estamos trabajando...
CASAS DE ESPIRITUALIDAD
Las instalaciones, actividades...
BOLETÍN
Información puntual y en tu buzón de correo...
HOY ES
Celebramos cada día, el santoral completo...
CUMPLEAÑOS
Felicitamos a cada hna. en su día...
padrinos.org
HERMANAS DE LA CARIDAD DE SANTA ANA
Calle Madre Rafols, 13
50004 Zaragoza
976 43 54 22
caridadstana.gen@confer.es
Política de privacidad
  Estás en... hoy es el día de...
domingo, 24 de junio de 2018 
Próximamente...

San José Cafasso
FECHA     23/06/2018
PAÍS     Italia
Si como se ha dicho el desiderátum de los sacerdotes es que sean «sólidos y fructuosos», este curita piamontés de tan poca apariencia, pequeño de estatura y jorobado, fue un buen ejemplo del hermanamiento de estas dos características que se fundan en la verdad y en la caridad.

Su vida es sencilla y nadie creería que aquel niño que nace el 15 de enero de 1811 en Castelnuovo d'Asti, en una familia sencilla pero profundamente cristiana, y que lleva una niñez normal, como corresponde a cualquier niño de su edad, llegaría a escalar tan pronto las más altas cotas de santidad.

Es cierto que era dócil, piadoso, obediente, trabajador y siempre se le veía alegre. Desde muy niño sintió deseos de ser sacerdote para consagrarse de lleno al Señor y así poder salvar muchas almas.

Ordenado a los veintidós años, el 21 de septiembre de 1833 enseguida se reveló como un extraordinario profesor de teología moral, dedicándose a la formación del clero joven; en Turín se le consideraba como una de las personas de criterio más seguro que había en el norte de Italia, y seglares, clérigos e incluso obispos iban a consultar con él cuestiones dudosas.
Como hizo notar Pío XI con motivo de su beatificación, fue quien se opuso con mayor rigor intelectual al jansenismo y al regalismo, defendiendo la doctrina y la independencia de la Iglesia en años muy turbulentos.
A pesar de ser ya sacerdote, no se olvida de su continua formación y por ello se alista a un Convictorio Sacerdotal, el de San Francisco de Asís de Turín, y allí pasa unos años de intensa formación sacerdotal. Es nombrado profesor de la cátedra de moral y trabaja al lado del canónigo Gaula, que había sido el fundador de este Convictorio.

El joven sacerdote Cafasso llama la atención a todos los demás compañeros porque se ha tomado en serio eso de la santidad. Es un maravilloso modelo para todos y en todo. También los seglares de todos los estamentos sociales se fijan en él y a él van a consular todos sus problemas. Su apostolado se agiganta de día en día. Se dedica a la educación del Clero.
De allí saldrá una maravillosa floración de ejemplares sacerdotes.

Evangélicamente fructuoso lo fue también en todos los ámbitos en los que intervino; con los seminaristas y sacerdotes, con discípulos como Don Bosco, a quien ayudó en su vida espiritual y en su fundación, con simples fieles de la ciudad, a los que dedicaba largas horas de confesonario.

Su caridad no tiene diques: Visita las cárceles y hospitales. A todos llega su palabra alentadora, su afecto de padre y su ayuda económica en todas sus necesidades. Cafasso no tiene nada para él. Todo es para los demás. Todo es sencillo a su alrededor. No hace ruido.

Se le recuerda sobre todo por una especialidad que debe de ser una de las más ingratas tareas sacerdotales, atender a los condenados a muerte antes de su ajusticiamiento, por lo cual se le conocía por el apodo de «padre de las horcas».Un moribundo, que va a ser guillotinado por sus fechorías, exclama: "Con D. José Cafasso al lado, la muerte es un verdadero triunfo".

Al canonizarle el Papa Pío XII el 22 de junio de 1947, dijo: "En el nuevo Santo, tanto los obispos como los sacerdotes debéis ver a un padre, a un maestro, a un modelo".

Murió pidiendo que se olvidaran de él, que era un sacerdote tan indigno. Era el 23 de junio de 1860.
  JUNIO
  Día 1 San Justino  
  Día 2 San Marcelino y San Pedro  
  Día 3 Cuerpo y Sangre de Cristo – B (Marcos 14,12-16.22-26)  
  Día 3 San Carlos Luanga y compañeros Mártires de Uganda  
  Día 4 San Francisco (Ascanio) Caracciolo   
  Día 5 San Bonifacio  
  Día 6 San Marcelino Champagnat  
  Día 7 Beata Ana de San Bartolomé  
  Día 8 San Eutropio  
  Día 8 Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús  
  Día 9 Inmaculado Corazón de María  
  Día 9 San Efrén  
  Día 10 Domingo 10 Tiempo ordinario – B (Marcos 3,20-35)  
  Día 10 Santa Margarita de Escocia  
  Día 11 San Bernabé  
  Día 12 San León III  
  Día 13 San Antonio de Padua  
  Día 14 San Eliseo, profeta  
  Día 15 Santa María Micaela del Stmo. Sacramento  
  Día 16 Santa Lutgarda  
  Día 17 San Gregorio Barbarigo  
  Día 17 Domingo 11 Tiempo ordinario – B (Marcos 4,26-34)  
  Día 18 Santos Ciriaco y Paula  
  Día 19 San Romualdo  
  Día 20 San Silverio  
  Día 21 San Luis Gonzaga  
  Día 22 Santo Tomás Moro  
  Día 22 San Paulino de Nola  
  Día 23 San José Cafasso  
  Día 24 Nacimiento de San Juan Bautista  
  Día 24 Domingo 12 Tiempo ordinario – B (Marcos 4,35-41)  
  Día 25 San Guillermo de Vercelli  
  Día 26 San Pelayo  
  Día 26 José Mª Escrivá  
  Día 27 San Cirilo de Alejandría  
  Día 27 Nuestra Señora del Perpetuo Socorro  
  Día 28 San Ireneo  
  Día 29 San Pedro y San Pablo  
  Día 30 Protomártires de Roma  
 Este mes además...
2018 ~ junio
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30
<<Anterior  --  Siguiente >>
Desarrollado por 3emultimedia ® 2011